Un riesgo frecuente en el voluntariado consiste en comenzar a realizar actividades apenas se tiene una idea interesante. La idea puede ser extraordinaria, pero estará condenada al fracaso si no se organiza previamente.

Organizarse es articular los medios materiales y humanos en un sistema que facilite a las personasvoluntarias la continuidad y la eficiencia de su acción. Se trata de anticiparse y pensar en la forma de acoger y acompañar, de analizar y sintetizar, de coordinar y distribuir tareas, marcar objetivos y verificarlos.

Todo esto y otros muchos detalles deben quedar recogidos en un proyecto de intervención, el proyecto de voluntariado del grupo, si funciona autónomamente, o de la entidad en la que está integrado.