La formación es imprescindible para que el voluntariado funcione. Se trata de una formación diferente a los conocimientos previos debidos a su profesión.

Esta formación añadida que deben tener todas las personas que se incorporan al

voluntariado tiene dos partes:

➔ Formación general “SER” . Hay una formación general, a la que llamamos formación en el “SER”, que consiste en responder a las preguntas:

✔ ¿Qué es el voluntariado?

✔ ¿Dónde/en qué actividades puedo ejercer el voluntariado?

✔ ¿Cómo debe estar organizado para que tenga un funcionamiento aceptable?

➔ Formación específica “HACER” . También hay una formación específica, a la que llamamos formación en el “HACER”, que aborda los aspectos sociales del entorno de actuación, así como las características generales del tipo de servicio y las particularidades de los usuarios, con los que más probablemente se vayan a encontrar las personas voluntarias.

Así, serían contenidos normales de esta parte, el hablar del barrio o pueblo donde se va a realizar, connotaciones específicas del servicio, tipología de los usuarios (infancia, mayores, minorías étnicas, grupos de afectados…), sobre el proyecto concreto de intervención, metodología de trabajo, herramientas, sistemas de registro de datos, etc.